Cómo hacer caldo bordelés casero para plantas

El caldo bordelés es uno de los fungicidas más antiguos y versátiles que existen. Se puede preparar en casa con dos ingredientes baratos y protege eficazmente contra mildiu, roya, antracnosis y otras enfermedades fúngicas en rosales, árboles frutales y hortalizas.

Qué es el caldo bordelés y para qué sirve

Es una mezcla de sulfato de cobre (CuSO₄) y cal viva o cal apagada disuelta en agua. El resultado es una suspensión azulada de hidróxido de cobre, el principio activo con acción fungicida. Actúa por contacto: crea una capa protectora en la superficie de hojas y tallos que impide la germinación de las esporas fúngicas. No tiene acción sistémica — no entra en la planta — así que su eficacia es preventiva y en estadios muy iniciales de infección.

Ingredientes para hacer caldo bordelés casero

Para preparar 10 litros de caldo bordelés al 1 % (concentración estándar para uso general):

  • 100 g de sulfato de cobre pentahidratado (vitriolo azul, cristales azules). Se vende en droguerías, ferreterías y centros de jardinería.
  • 100 g de cal apagada (hidróxido de calcio) o 70 g de cal viva (óxido de calcio). La cal apagada es más segura de manejar.
  • 10 litros de agua no calcárea (lluvia o destilada es ideal; el agua del grifo muy dura puede reducir la eficacia).

Cómo hacer caldo bordelés casero paso a paso

Paso 1: Disuelve el sulfato de cobre

Echa 5 litros de agua templada en un cubo de plástico (nunca metálico — el cobre reacciona con el metal). Añade los 100 g de sulfato de cobre y remueve hasta que los cristales se disuelvan completamente. Obtendrás una solución azul intensa.

Paso 2: Prepara la lechada de cal

En otro cubo de plástico, disuelve los 100 g de cal apagada en los 5 litros de agua restantes. Remueve bien — la cal no se disuelve del todo, forma una suspensión blanca lechosa.

Paso 3: Mezcla en el orden correcto

Vierte la solución de sulfato de cobre sobre la lechada de cal, nunca al revés. Remueve constantemente mientras añades el cobre. El resultado es una mezcla azulada homogénea.

Paso 4: Comprueba el pH

El caldo bordelés debe tener pH neutro o ligeramente alcalino (entre 7 y 8). Si tienes papel de pH o un medidor digital, compruébalo. Si el pH está por debajo de 7 (ácido), la mezcla quemará las hojas — añade un poco más de cal y vuelve a comprobar.

Paso 5: Aplica de inmediato

El caldo bordelés casero debe usarse el mismo día que se prepara. No se conserva bien — el cobre precipita y pierde eficacia. Usa un pulverizador de mochila o manual y aplica cubriendo bien el envés y el haz de las hojas.

Cuándo y cómo aplicar el caldo bordelés

  • Aplicación preventiva: antes de que aparezcan síntomas, especialmente en primavera con lluvias frecuentes y temperatura entre 15-20 °C.
  • Frecuencia: cada 10-15 días durante los períodos de riesgo, o después de cada lluvia fuerte que lave el tratamiento previo.
  • Momento del día: por la mañana temprano o al atardecer. Evita aplicar con sol directo o calor extremo.
  • No apliques: si hay viento (deriva del producto) ni si llueve en las próximas 12 horas.

Plantas donde es más efectivo

  • Rosales (mildiu, mancha negra)
  • Tomates, patatas (mildiu)
  • Vid (mildiu de la vid)
  • Frutales (monilia, abolladura del melocotonero)
  • Hortalizas de hoja (botritis, alternaria)

Consejo práctico: Guarda siempre la lechada de cal preparada en un cubo cerrado para usarla al día siguiente si necesitas una segunda aplicación. El sulfato de cobre disuelto también aguanta 24 horas en recipiente cerrado. Así puedes mezclar en el momento sin tener que disolver los ingredientes cada vez.

Precauciones de seguridad

  • Usa guantes y gafas protectoras al manipular sulfato de cobre y cal viva.
  • No viertas los restos por el desagüe ni cerca de cursos de agua — el cobre es tóxico para peces y organismos acuáticos.
  • Guarda los ingredientes fuera del alcance de niños y animales domésticos.

Preguntas frecuentes

¿El caldo bordelés es ecológico?

Está permitido en agricultura ecológica certificada, pero no es inocuo. El cobre se acumula en el suelo y puede ser tóxico para lombrices y microorganismos en concentraciones altas. Úsalo con moderación y rotando con otros tratamientos.

¿Puedo comprar caldo bordelés ya preparado?

Sí. Hay formulaciones comerciales en polvo mojable (como Nordox o Cuprosan) que son más cómodas y de concentración controlada. Para jardines pequeños o uso esporádico, el producto comercial es más práctico.

¿Con qué hongos no funciona el caldo bordelés?

Tiene poca eficacia contra el oídio (que prefiere ambientes secos) y contra hongos del suelo. Para esos casos, usa azufre mojable o fungicidas sistémicos específicos.

Ya tienes todo lo necesario para preparar tu propio caldo bordelés. El siguiente paso es identificar qué plantas de tu jardín tienen mayor riesgo fúngico esta temporada y preparar una aplicación preventiva antes de que empiecen las lluvias de otoño.