Los crisantemos cuidados exterior se reducen a cinco decisiones: elegir la variedad correcta, darles sol, regarlos por el pie, pinzarlos en verano y protegerlos del frío según el tipo. Aquí tienes cada una con fechas y cantidades. También respondemos la duda que más se repite: si el crisantemo de maceta que compraste en octubre puede quedarse fuera todo el año. La respuesta depende de la variedad, y te explicamos cómo reconocerla.
Crisantemo de jardín o de floristería: la diferencia que decide todo
Antes de hablar de riego o abono, mira la etiqueta o pregunta en el vivero. Hay dos grandes grupos y se cuidan distinto.
- Crisantemos de floristería o de temporada. Son los compactos, de flor perfecta y colores muy vivos que se venden en octubre para el Día de Todos los Santos. Están forzados con reguladores de crecimiento y con control de la luz. Fuera, en un invierno con heladas, la mayoría se pierde. Se tratan como planta de temporada.
- Crisantemos de jardín (Chrysanthemum x morifolium, tipo «garden mum»). Son más rústicos, crecen más sueltos y rebrotan cada primavera desde la base. Aguantan heladas moderadas si el suelo drena bien, y en zonas templadas del interior peninsular y de la costa duran muchos años.
Si el tuyo es del primer tipo y vives en una zona de heladas fuertes, disfrútalo hasta que se marchite la flor y plantea el siguiente como una compra anual. Si es del segundo, todo lo que sigue te sirve para que vuelva cada otoño.
Dónde plantar los crisantemos en el jardín
Los crisantemos necesitan al menos seis horas de sol directo. A la sombra se alargan, florecen poco y se llenan de hongos. En el sur y en la costa mediterránea, donde el sol de verano castiga, funcionan mejor con sol de mañana y algo de sombra en las horas centrales.
El suelo importa más que el sol. Prefieren un sustrato suelto, fértil y con buen drenaje, con pH ligeramente ácido o neutro. En arcilla compacta se pudren las raíces antes de que llegue el frío. Si tu terreno es pesado, mezcla en el hoyo un tercio de compost maduro y otro tercio de arena gruesa o perlita, y planta ligeramente elevado.
Deja unos 40 o 50 centímetros entre plantas. Con menos espacio el aire no circula y aparecen enfermedades en las hojas, algo que ya explicamos al hablar de cómo prevenir hongos en el jardín.
En maceta, usa un recipiente de al menos 25 o 30 centímetros de diámetro con agujeros de drenaje y sustrato universal de calidad mezclado con un puñado de perlita. El tiesto que viene de la tienda se queda pequeño en una semana de calor.
Crisantemos cuidados exterior mes a mes
Este calendario sirve para el clima de la mitad sur y el centro peninsular. En el norte atlántico, retrasa las tareas de primavera unas dos o tres semanas.
Marzo y abril: poda de rebrote y división
Cuando veas brotes nuevos en la base, corta los tallos secos del año anterior a ras de suelo. Es también el momento de dividir las matas viejas: arranca la planta, separa las partes con raíz y brotes sanos, y replanta cada trozo. Una mata de tres años sin dividir da menos flor y tiene el centro hueco.
Mayo, junio y julio: pinzado
Aquí está el truco que separa un crisantemo normal de uno cubierto de flores. Cuando los brotes midan unos 15 centímetros, corta los 2 o 3 centímetros de la punta con los dedos o con unas tijeras limpias. La planta ramifica y cada rama nueva dará flores. Repite el pinzado cada tres o cuatro semanas.
Corta el último pinzado a más tardar a mediados de julio. Si lo haces más tarde, retrasas la formación del botón y puedes perder la floración o reducirla mucho antes de las primeras heladas.
Agosto y septiembre: abonado de floración
Cuando aparezcan los primeros botones, cambia el abono. Hasta ese momento sirve uno equilibrado con nitrógeno, que impulsa el follaje. A partir de los botones, usa uno rico en potasio y con poco nitrógeno, del tipo que se vende para tomates o para plantas con flor. Aplícalo cada 15 días hasta que se abran las flores. Demasiado nitrógeno da mucha hoja verde y flores escasas.
Octubre y noviembre: floración
El crisantemo es una planta de día corto: florece cuando las noches se alargan. Por eso conviene que no le dé luz artificial por la noche, por ejemplo la de una farola o un foco de jardín cercano. Si te pasa, las flores se retrasan o salen deformes.
Retira las flores marchitas para que la planta siga sacando botones. Durante la floración, reduce un poco el riego, pero no dejes que el cepellón se seque del todo.
Diciembre a febrero: reposo
Tras la floración, corta los tallos a unos 10 o 15 centímetros del suelo. No los rapes del todo hasta marzo: los tallos cortos protegen la base de las heladas. Si vives en una zona fría, acolcha con 5 centímetros de corteza o paja y consulta cómo preparar el jardín para el invierno.
Cuánto y cómo regar los crisantemos en exterior
Los crisantemos tienen raíces superficiales y sufren con los dos extremos. Si se secan, se marchitan y los botones se caen. Si se encharcan, se pudren por el cuello.
- Frecuencia. En verano, riega en profundidad dos o tres veces por semana en suelo y cada dos días en maceta. En otoño, una vez por semana suele bastar, salvo que haga viento seco o calor.
- Cantidad. Moja el suelo hasta unos 15 centímetros de profundidad. Un riego corto cada día cría raíces superficiales y débiles.
- Dónde. Por el pie de la planta, nunca sobre las hojas ni las flores. La humedad en el follaje es la puerta de entrada de la roya blanca y el oídio.
- Hora. A primera hora de la mañana. Así las hojas que se mojen por accidente se secan antes de la noche.
Si quieres automatizarlo, un sistema de riego por goteo con un gotero por planta evita mojar el follaje y ahorra agua. Si lo combinas con un acolchado, además mantiene el suelo fresco en verano. Más ideas en nuestra guía sobre cómo ahorrar agua en el jardín.
Plagas y enfermedades de los crisantemos
Los crisantemos atraen a varios problemas conocidos. Los más habituales en jardines españoles son estos:
- Pulgón. Se agrupa en los brotes tiernos y en los botones. Un chorro de agua a presión lo desplaza, y el jabón potásico diluido al 1 o 2 % acaba con el resto. Repite a los cinco o siete días.
- Trips. Dejan manchas plateadas y flores con los pétalos estriados. Aparecen con tiempo seco y caluroso. Las trampas cromáticas azules los controlan, y el jabón potásico o el aceite de neem reducen la población.
- Minador de hojas. Deja galerías sinuosas y claras dentro de la hoja. Quita y destruye las hojas afectadas en cuanto las veas. No las tires al compost.
- Araña roja. Aparece con calor y ambiente seco. Notarás telarañas finas bajo las hojas. Aumenta la humedad alrededor de la planta y trata con jabón potásico.
- Oídio. Un polvillo blanco sobre las hojas. Aparece con días cálidos y noches húmedas. Poda el follaje afectado y aplica azufre mojable en las horas de menos calor.
- Roya blanca (Puccinia horiana). Manchas amarillentas por el haz y pústulas blancas por el envés. Es la enfermedad más seria del crisantemo. Elimina de inmediato las hojas afectadas y no mojes el follaje. Si la planta está muy afectada, arráncala y no replantes crisantemos en el mismo sitio ese año.
Para los insectos puedes empezar por los remedios de nuestra lista de pesticidas naturales para el jardín, que sirven para el pulgón, los trips y la araña roja.
Cómo hacer que un crisantemo florezca más y dure más años
Elige bien el momento de compra
Compra crisantemos en botón cerrado, con el color apenas asomando. Duran mucho más que los que ya están completamente abiertos, que tienen los días contados en el tiesto.
Planta pronto si quieres que vuelvan
Si te has llevado uno de floristería en octubre y quieres darle una oportunidad en el jardín, plántalo en cuanto acabe la floración, en un suelo con buen drenaje y protegido del viento. Le quedan unas semanas para enraizar antes de que llegue el frío. Las probabilidades de que rebrote en primavera son mayores en el centro y en el sur que en una zona de heladas fuertes.
Multiplica con esquejes
Es lo más fiable para guardar tus variedades. En primavera, corta puntas de brote de unos 8 o 10 centímetros, quita las hojas de la parte baja, sumerge la base en hormonas de enraizamiento y plántalos en sustrato de arena y turba. En tres semanas tendrás raíces. Un esqueje de abril florece en octubre.
Combínalos con otras plantas
Funcionan muy bien como relleno de otoño junto a gramíneas ornamentales, asters y salvias tardías. Si quieres más ideas para reforzar tus macizos con plantas que resisten la bajada de temperaturas, mira nuestra selección de plantas de exterior que aguantan el frío.
Preguntas frecuentes sobre los crisantemos
¿Los crisantemos aguantan el frío y las heladas?
Los de jardín soportan heladas ligeras de hasta unos -5 °C si el suelo drena bien y el cuello de la planta está protegido con acolchado. Los de floristería son bastante más sensibles. Si esperas heladas fuertes, cúbrelos con tela de acolchado o llévalos a un lugar resguardado, y repasa las plantas resistentes a las heladas si buscas alternativas más robustas.
¿Por qué se me ponen amarillas las hojas de abajo?
Casi siempre es exceso de riego o falta de drenaje. Comprueba que el agua sale por los agujeros de la maceta y que el sustrato no está empapado. Si el amarilleo va acompañado de manchas, mira si hay roya blanca. Para otras causas, revisa nuestra guía de plantas con hojas amarillas.
¿Cuándo se podan los crisantemos?
Dos veces al año: un pinzado ligero entre mayo y mediados de julio, y una poda fuerte, a unos 10 o 15 centímetros, tras la floración. No pinces después de mediados de julio.
¿Por qué no me florece el crisantemo?
Las causas habituales son poca luz, exceso de nitrógeno, pinzado demasiado tardío o luz artificial por la noche. Revisa estas cuatro cosas en ese orden.
¿Son tóxicos para perros y gatos?
Sí. Contienen piretrinas y otros compuestos que pueden provocar vómitos, babeo y diarrea si un animal los mastica. Si tienes mascotas que muerden las plantas, colócalos fuera de su alcance.
Consejo práctico: apunta en el calendario el 15 de julio como último día de pinzado. Es la fecha que más se pasa por alto y la que más condiciona la floración de octubre. Ese día, corta las puntas, reparte un abono bajo en nitrógeno y no vuelvas a pinzar.
Conclusión
Un crisantemo de jardín bien cuidado vuelve cada año con más flores: sol, drenaje, riego por el pie, pinzado hasta mediados de julio y abono rico en potasio al aparecer los botones. Los de floristería son más delicados y conviene tratarlos como planta de temporada. Si ya tienes uno, empieza esta semana por comprobar el drenaje de la maceta o del hoyo y, tras la floración, córtalo a 10 o 15 centímetros y acolcha la base para pasar el invierno.





